Test de Cooper: ¿qué es y para qué sirve?

Test de Cooper: ¿qué es y para qué sirve?

Es muy probable que se tenga el recuerdo de realizar pruebas de resistencia durante la educación física escolar. La más importante es el test de Cooper, muy común tanto en institutos secundarios como en estudios avanzados. Se trata de una evaluación que sirve para medir la capacidad aeróbica a través de un reto sencillo y eficaz.

Está basado en una carrera a velocidad constante y tiene su origen en el ámbito militar. Sin embargo, gracias a su efectividad, transcendió a distintos tipos de deportes. Cualquier persona adulta puede utilizar el test de Cooper para determinar su resistencia física.

¿Qué es el test de Cooper?

Este test es una prueba de resistencia que consiste en recorrer la mayor distancia posible a velocidad constante durante un lapso de 12 minutos. De esta manera, funciona como evaluación de la capacidad aeróbica. Es muy fácil de realizar, ya que solo requiere una superficie plana, un cronómetro y un método para calcular los metros.

Su creación se remonta al año 1968, en el estado de Oklahoma (Estados Unidos). Allí, un soldado y médico norteamericano llamado Kenneth H. Cooper, lo diseñó como una forma rápida y económica para conocer el estado físico de los integrantes del ejército.

Tras su origen en el campo militar, su efectividad lo llevó a practicarse en cuerpos de bomberos, policías y deportistas, hasta llegar a los institutos de formación secundaria. El estudio realizado por el Journal of the American Medical Association avaló y divulgó los resultados positivos de la prueba.

Fórmula del test de Cooper

La fórmula de base de este test se fundamenta en una matemática sencilla que revela el rendimiento y el progreso de la capacidad aeróbica. El cálculo tiene en cuenta la unidad llamada V02 máx., que representa el consumo máximo de oxígeno requerido por el organismo durante la prueba.

El número resulta de la combinación de algunas variables establecidas por su creador. Por ejemplo, la cantidad de kilómetros recorridos por la persona, su edad y en cuántos minutos los transitó.

Educación física en la escuela.
La educación física escolar se vale del test de Cooper para determinar niveles básicos de resistencia en los alumnos.

¿Para qué sirve la prueba?

El test de Cooper tiene un objetivo claro. Sirve para evaluar la resistencia aeróbica relacionada con el trabajo cardiopulmonar. Para realizarlo es conveniente tener una buena preparación física, ya que exige hasta ciertos límites. La importancia del aspecto aeróbico le dio un gran protagonismo a la prueba.

A partir de una buena resistencia cardiopulmonar se puede trabajar el resto del cuerpo de manera más exigente. La prueba de Cooper establece el estado actual, lo que puede ser útil para planificar rutinas y planes personalizados.

El test de Cooper en las escuelas

Los soldados suelen tener una fuerte exigencia física y la prueba está pensada, en principio, para la evaluación de los mismos. Por este motivo, muchos están en contra de su aplicación en las escuelas. Además, sería conveniente practicarlo con una consulta médica previa.

Sin embargo, ejecutado de forma que no lleve la exigencia hasta el límite, permite evaluar y conocer el estado físico de cada alumno. De esta manera, es posible orientar mejor las clases. Hay que adaptar los parámetros y los números de la tabla para que tengan en cuenta la diversidad de edades.

Consejos para realizarlo

Aunque se trata de una prueba sencilla y rápida, se deben tener en cuenta ciertos aspectos de seguridad. Con los siguientes consejos se evitan posibles accidentes, sobrecargas o lesiones:

  • Calentamiento previo: realizar un calentamiento muscular mejora el rendimiento.
  • Superficie: tiene que ser plana, sin subidas, bajadas o desniveles.
  • Estado de salud: es conveniente tener un estado de salud óptimo, sin molestias físicas.
  • Mejorar la marca: no hay que obsesionarse ni tampoco desanimarse. La mayoría de las personas no llega a categorías altas en las primeras pruebas. Se puede mejorar con constancia.
  • Alimentación: no ingerir comidas pesadas antes de realizar la prueba.
  • Altura: evitar lugares altos. Es recomendable practicarlo cerca del nivel del mar.
  • Indumentaria: utilizar ropa liviana y diseñada para el ejercicio físico. El calzado también debe ser adecuado.
  • Contraindicaciones: quienes padecen afecciones respiratorias, como el asma, no deben realizar el test.

¿Cómo evaluar los resultados del test de Cooper?

Más allá de conocer bien la fórmula, existen algunos parámetros diseñados por Kenneth Cooper que funcionan como guías. El médico elaboró tablas de cálculos o baremos que sirven como referencia clara para evaluar la condición física de la persona. Las variables principales que se tienen en cuenta son la edad, la condición física y si se trata de un hombre o una mujer.

De esta manera, los hombres de 20 a 29 años ingresan en la categoría de muy buena condición física si recorrieron 2800 metros o más en los 12 minutos establecidos. Se desciende de calificación al mismo tiempo que baja la distancia:

  • Buena: de 2400 a 2800 metros.
  • Media: de 2200 a 2400 metros.
  • Mala: de 1600 a 2200 metros.
  • Muy mala: menos de 1600 metros.
Test de Cooper en adultos.
Los varones y las mujeres se miden según tablas diferentes para catalogar su rendimiento en el test.

La misma referencia se utiliza para las mujeres. Pero en este caso, la cantidad de metros desciende un poco.

Así, una mujer de 20 a 29 años precisa recorrer 2,7 kilómetros para ingresar en la consideración muy buena. El resto queda de la siguiente manera:

  • Buena: de 2200 a 2700 metros.
  • Media: de 1800 a 2200 metros.
  • Mala: de 1500 a 1800 metros.
  • Muy mala: menos de 1500 metros.

Por último, la tabla conforma rangos etarios de 10 años. Las exigencias de las categorías descienden conforme la edad de la persona es más avanzada. Se divide en rangos de 30 a 39, de 40 a 49 y mayores de 50 años.

Otras pruebas

Existen diversas instancias para evaluar aspectos variados de la capacidad física. Por ejemplo, el test de burpee, basado en la cantidad de repeticiones que una persona puede realizar del ejercicio. Es este caso, lo que se mide es la resistencia anaeróbica.

Además, hay pruebas orientadas a medir la fuerza muscular, es decir, la capacidad de aplicar tensión sobre una resistencia. Por último, la resistencia muscular se enfoca en la cantidad de tiempo que se puede sostener un esfuerzo.

Prueba, no entrenamiento

Es común que suceda, pero no debe confundirse al test de Cooper con una forma de entrenamiento. Se trata de una prueba de resistencia física y no de una rutina.

Lo que funciona es aplicar diferentes tipos de ejercicios que tengan como objetivo mejorar la marca del test. En especial, los que combinan fuerza, velocidad y resistencia.

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