Síntomas de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo

Síntomas de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo

La Junta de Castilla y León, a través de la Dirección General de Salud Pública y su Servicio de Epidemiología, ha confirmado un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en la comarca de El Bierzo. Como destaca la Junta en un comunicado, se trata de un varón de mediana edad con un cuadro clínico compatible con esta enfermedad que presenta "picadura por garrapata y permanece en estado estable, aunque con la gravedad clínica que implica esta patología".

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo está provocada por un virus, que se transmite principalmente a través de la picadura de una garrapata. Sin embargo, destaca el ejecutivo autonómico, también puede transmitirse de persona a persona por contacto con sangre o fluidos del enfermo.

¿Cuándo se detectó por primera vez?

El departamento de salud de la Junta recuerda que la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es "una enfermedad febril leve que puede progresar a un cuadro hemorrágico grave y a menudo mortal". Producida por un virus del género ‘Nairovirus’ (familia ‘Bunyaviridae’) transmitido por la picadura de una garrapata infectada, siendo las del género ‘Hyalomma’ las más eficientes.

El virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo se identificó por primera vez en España en el año 2010 en garrapatas capturadas en la provincia de Cáceres y en 2016 se detectaron los primeros casos en seres humanos, tal y como detalla el ‘Informe de situación y evaluación del riesgo de transmisión del virus en España‘ publicado en 2019 por el Ministerio de Sanidad.

¿Cuál es su sintomatología?

¿Y cuáles son los signos de alerta? La sintomatología varía en función de la evolución de la enfermedad en cada paciente, ya que en muchos casos no se llega a presentar sintomatología y en un menor porcentaje la evolución de la infección puede generar complicaciones graves e incluso la muerte.

Según el Ministerio de Sanidad, tras la picadura de la garrapata, las fases son las siguientes:

  • Periodo de incubación: de 3 a 7 días desde la picadura de la garrapata.
  • Periodo prehemorrágico: los síntomas aparecen súbitamente y se caracterizan por fiebre elevada (39-40 °C), dolor muscular, rigidez de articulaciones, dolor de cabeza, mareos, vómitos, confusión, enrojecimiento de la cara o el cuello, conjuntivitis y cambios en el estado de ánimo.
  • Periodo hemorrágico: aparecen pequeños hematomas (petequias) que pueden ir haciéndose más grandes en piel y mucosas. También puede provocar sangrados en la orina, por la nariz o en las encías, así como vómitos de sangre o heces negras. Es frecuente que la piel y las mucosas se tornen amarillentas y, en casos muy graves, se vea perjudicado el nivel de conciencia.
  • Periodo de convalecencia o recuperación: de los 10 a 20 días tras el inicio de la enfermedad. Puede manifestarse con síntomas como pulso débil, afectación de los nervios, dificultad para respirar, reducción de la agudeza visual, pérdida de audición o de memoria.

¿Tiene cura esta enfermedad?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de mortalidad de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es de, aproximadamente, un 30% y ocurre generalmente a la segunda semana.

En cambio, los pacientes que mejoran comienzan a hacerlo a partir del noveno o décimo día, pero la recuperación se extiende hasta más de un mes y está marcada por astenia, conjuntivitis, ligera confusión y amnesia.

¿Tiene tratamiento? Resulta bastante complicado tratar esta enfermedad, Generalmente, se administra el antiviral ribavirina, si bien tiene una eficacia limitada. En la actualidad no existe ninguna vacuna segura y eficaz, ni una cura para esta enfermedad. El tratamiento se realiza para paliar los síntomas, a medida que van apareciendo.

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