¿Qué es un tromboembolismo pulmonar? Estos son sus síntomas, sus causas y su tratamiento

¿Qué es un tromboembolismo pulmonar? Estos son sus síntomas, sus causas y su tratamiento

Los problemas circulatorios son una de las principales causas de muerte en el mundo actualmente. Sin embargo, en muchos casos, se trata de afecciones en las que intervienen factores de riesgo prevenibles, que tienen que ver con nuestros hábitos vitales. Un ejemplo de este tipo de enfermedades es el tromboembolismo pulmonar.

¿Qué es un tromboembolismo pulmonar? ¿Cuáles son sus causas?

El tromboembolismo pulmonar es una obstrucción en las arterias del pulmón por un trombo (normalmente, un coágulo; sin embargo, a veces puede tratarse de un émbolo gaseoso o graso). Esto provoca que una parte de los pulmones no reciba sangre venosa y, por lo tanto, no pueda oxigenarla correctamente para su posterior tránsito por el cuerpo.

Además de ello, la oclusión provoca un aumento de la presión en la arteria pulmonar y en el ventrículo derecho, pudiendo llegar a comprometer seriamente la función cardíaca.

habitualmente, el trombo se forma en las extremidades inferiores y migra hasta el ventrículo derecho del corazón, que a su vez lo empuja hacia los pulmones. Esto puede ocurrir por eventos como fracturas en los miembros inferiores, cirugías, inmovilización prolongada o problemas de hipercoagulabilidad, y se sabe que ciertos factores como el tabaquismo o la obesidad aumentan el riesgo de sufrir un tromboembolismo pulmonar.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los signos de un tromboembolismo pulmonar son principalmente de naturalezas respiratoria y circulatoria. El síntoma en concreto más característico suele ser la disnea (dificultad para respirar), a veces muy brusca y grave.

A ello, en ocasiones, se le une dolor en el pecho y tos que puede venir acompañada de sangrado. Otras manifestaciones pueden incluir dolor torácico, palidez, mareos o caída brusca de tensión arterial.

Habitualmente, la aparición de este cuadro y la incidencia de algún factor de riesgo importante son suficientes para realizar un diagnóstico certero.

¿Cómo se trata?

El tratamiento depende principalmente de la gravedad del episodio. Por ejemplo, cuando es masivo, se considera una urgencia médica que suele requerir de intervención (concretamente cateterismo para extraer el trombo) o inyección de medicinas fibrinolíticas en la arteria pulmonar.

En casos no tan graves, por el contrario, puede bastar con iniciar un tratamiento con anticoagulantes (frecuentemente heparina intravenosa o subcutánea con sintrom). Este tratamiento debe mantenerse en el tiempo, con un mínimo de seis meses y pudiendo llegar, según las circunstancias concretas del paciente, a ser de por vida.

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