¿Por qué las infecciones vaginales aumentan un 50% en verano?

¿Por qué las infecciones vaginales aumentan un 50% en verano?

Con la llegada del verano aparecen las molestas infecciones vaginales. Los picores en la entrada de la zona íntima o las secreciones de olores desagradables deben ponerse en conocimiento de un médico lo antes posible para que esto no nos amargue las vacaciones. Pues, las infecciones vaginales se tratan con antibióticos o antifúngicos y cuanto antes, mejor.

Según la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO), las infecciones vulvovaginales representan el 20% de las consultas de ginecología. No obstante, en verano este porcentaje se incrementa hasta alcanzar un 50%. ¿Cuáles son los motivos para que esto suceda?

La flora vaginal es la responsable de las infecciones

Para empezar, la responsable de que aparezcan infecciones vaginales es la flora vaginal. Se trata de los microorganismos que habitan en la cavidad íntima de las mujeres y que pueden desequilibrarse por diferentes motivos. Por ejemplo, la toma de antibióticos o incluso el estrés.

No obstante, desde los Laboratorios Ordesa también nos comentan que debido a la humedad que propicia el verano, las altas temperaturas a las que hemos estado expuestos estos días y otras situaciones que se dan durante esta época del año, las infecciones vaginales aumentan hasta la mitad de lo esperado. Por tanto, conviene conocer sus causas concretas.

Motivos por los que aumentan las infecciones en verano

El principal motivo por el que las infecciones vaginales aumentan en verano es el uso del bañador o bikini mojado durante demasiado tiempo. Si estas prendas no se secan en el menor tiempo posible, al exponerse al sol, por ejemplo, conviene cambiarlas por otras que no estén húmedas. De esta manera, reduciremos las probabilidades de contraer una infección.

Otra de las razones puede estar relacionada con el tipo de prendas que utilizamos. Los bikinis o bañadores están elaborados con licra, aunque hay ropa interior también hecha con este tipo de material. Este no favorece la transpiración de la zona íntima, por lo que se crea el caldo de cultivo perfecto para hongos y bacterias. Lo mejor es el algodón.

El uso de prendas ajustadas, tal y como informa la SEGO, tampoco están recomendadas. Evitan que la zona íntima pueda mantenerse sana. Asimismo, conviene prestar atención al exceso de limpieza que puede alterar el pH y generar una infección vaginal.

Síntomas y tratamiento de las infecciones vaginales

Los síntomas más característicos de las infecciones vaginales son el escozor, el picor y un flujo anormal. Los diagnósticos más frecuentes suelen ser el de la vaginosis o el de la candidiasis. En ambos casos, si el problema lo ha causado una bacteria, se recetarán antibióticos.

Si ha sido un hongo, entonces, el tratamiento se realizará con antifúngicos. En las dos situaciones, es fundamental acudir al médico y no adquirir medicamentos sin receta médica que pueden no resolver el problema. Pues, difícilmente, sin las pruebas adecuadas, podremos diferenciar entre una bacteria y un hongo para elegir el tratamiento idóneo que permita erradicar la sintomatología.

Utilizar jabones íntimos respetuosos con el pH de la zona, primar el uso de las prendas de algodón y cambiar el bikini cuando sea necesario es crucial para que este verano las infecciones vaginales puedan mantenerse lejos. Pues, son muy incómodas y molestas.

Bibliografía

  • Morgan, J. P. S., Moya, L. C. A., & Mendez, E. G. (2021). Vaginosis Bacteriana–Actualización y novedad terapéutica. Revista Ciencia y Salud Integrando Conocimientos, 5(6), ág-85.
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