¿Por qué es necesario limpiar la lengua? Los riesgos del color blanquecino o amarillento

¿Por qué es necesario limpiar la lengua? Los riesgos del color blanquecino o amarillento

Cuando hablamos de higiene bucal, normalmente, solo se hace referencia a aquella que implica los dientes. Sin embargo, lejos de lo que se pueda pensar, existe otro elemento que es fundamental y determinante: la lengua.

La zona que más bacterias acumula

Aunque puede parecer que la lengua no retiene bacterias o que no existe la posibilidad de que esta se ensucie, es la zona que más bacterias acumula del cuerpo. Esto se debe a que la lengua es un músculo muy presente en nuestro día a día, es necesaria en la masticación de los alimentos, deglución y el habla.

Otro de los factores que facilitan que las bacterias se acumulen en esta parte de la boca, es su anatomía. Y es que, la lengua cuenta con una superficie irregular con papilas filiformes, que facilita la acumulación de residuos.

Para saber que necesitamos mejorar la limpieza de la lengua, lo más sencillo será fijarnos en su aspecto y color. Si esta se muestra blanquecina o amarillenta significará que existe una falta de higiene.

Los riesgos de una mala higiene

Una mala higiene de la lengua unida a un débil sistema inmunológico puede conllevar ciertas patologías como la candidiasis oral, generada por la aparición excesiva del hongo cándida.

El liquen plano oral, también es una infección muy común que causa manchas rojizas y blancas de distintos tamaños. Otras afecciones causadas por una mala higiene y que no tienen tanta importancia son la llamada ‘lengua fisurada’, caracterizada por mostrar grietas verticales y la ‘lengua vellosa’ o la ‘lengua saburral’ distinguida por mostrar una capa de color blanca que cubre la lengua.

Cómo hacerlo de forma correcta y elementos para ello

Limpiar la lengua de manera correcta no nos llevará demasiado tiempo y se puede hacer de manera sencilla.

En muchos casos, el cepillo de dientes manual incorpora limpiadores linguales en la parte trasera del cabezal y en el caso de los cepillos eléctricos, algunos de ellos, también incorporan un cabezal que tiene esta función.

Por otro lado, también existen instrumentos diseñados únicamente para ello, los llamados raspadores linguales.

La manera de utilizar cualquiera de estas herramientas es similar a la del cepillo de dientes, lo más adecuado será limpiar la lengua dos veces al día, después del cepillado. También será muy importante mantener la limpieza del raspador, enjuagándolo con agua tras cada uso.

Artículos Relacionados