Pedagogía slow: características de la educación lenta

Pedagogía slow: características de la educación lenta

Pedagogia Slow
La importancia de los resultados y la inmediatez se percibe de forma habitual en diferentes escenarios de la sociedad. Sin embargo, algunos tipos de productividad incrementan los niveles de estrés. La falta de desconexión del trabajo o de los estudios afecta al bienestar emocional. El ritmo de la prisa parece haberse convertido en el compás que marca el reloj en numerosos momentos de la rutina. Una situación que no solo acompaña a los adultos sino también a los niños (que reciben la influencia del entorno que les rodea).

Llegar antes a un objetivo no implica conseguirlo plenamente. De hecho, existen interpretaciones que muestran una visión parcial y superficial de la realidad. En un tiempo marcado por la prisa, en el que lo secundario a veces se confunde con lo urgente, el elogio de la lentitud es una reivindicación filosófica que no solo puede aplicarse en el estilo de vida familiar, sino también en la educación. La pedagogía slow, que inspira el proyecto educativo de algunos centros de formación, es un ejemplo de ello.

Educacion Lenta

La importancia del tiempo interno en el aprendizaje

La visión del tiempo, en este contexto, está perfectamente alineada con el reloj interno del niño. Como ser humano individual, tiene cualidades innatas y necesita recorrer un proceso personalizado. La educación lenta no pone en valor únicamente las metas, sino los pasos a corto plazo que conducen a un objetivo educativo más lejano. El aprendizaje es inherente a la existencia humana. El niño encuentra un contexto positivo para desarrollar plenamente su creatividad. Disfruta de dinámicas que refuerzan su libertad. Y, por ello, se siente cómodo con la experiencia porque avanza al compás de su propio tiempo.

La pedagogía slow es más que una reflexión en torno al tiempo y su influencia en la vida del ser humano. Es una disciplina que dota de sentido y significado la dimensión temporal del aprendizaje. Y es que, cuando un niño disfruta verdaderamente de una actividad, se olvida incluso del propio tiempo. Frente al establecimiento constante de plazos que pueden dar lugar a una agenda rígida, la pedagogía slow muestra una visión flexible de la organización. Los resultados no lo dicen absolutamente todo de una experiencia personal. Describen un dato externo. Pero es importante que la vivencia de la felicidad forme parte del aprendizaje. En ese caso, la motivación por ampliar el conocimiento aumenta.

Elogio de la educación lenta es un libro escrito por Joan Domenech Francesch que puede interesarte si deseas profundizar sobre este tema. La prisa en el contexto educativo no solo afecta a alumnos, sino también a docentes que afrontan una larga lista de ocupaciones.

Beneficios De La Educacion Lenta

Beneficios de la educación lenta

Cada niño encuentra su espacio y su lugar en un contexto que pone en valor la importancia de atender las necesidades particulares de cada niño. Por ello, se reducen aquellas comparaciones que hacen referencia al cumplimiento de logros habituales durante la infancia. Cada peque avanza hacia la meta pero sigue un camino único.

Existen diferencias relevantes entre oír o escuchar. También surgen matices distintos entre ver y contemplar. Seguir la inercia del día a día se diferencia de la vida plena. Escuchar, contemplar y presencia consciente son términos que no están determinados por la prisa y la inmediatez. Por ello, la pedagogía lenta realza el potencial de cada alumno más allá de plazos temporales establecidos.

Como bien sabes, existen muchos ingredientes que adquieren relevancia en la elección de una escuela infantil o de un colegio. Y, sin embargo, la visión que el propio centro educativo tiene en torno al tiempo puede pasar desapercibida al dar prioridad a otras cuestiones.

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