Otitis del bañista: cómo afecta a los oídos

Otitis del bañista: cómo afecta a los oídos

Si alguna vez has sentido cómo los oídos te empezaban a doler después de darte unos chapuzones en la refrescante agua del mar, puede que hayas experimentado la otitis del bañista. Desde la Asociación Española de Pediatría (AEPED), afirman que es bastante habitual entre los niños, a pesar de que los adultos también la pueden padecer.

La sintomatología es muy desagradable, ya que, aunque no le solamos prestar atención a los oídos, cuando estos empiezan a doler la situación puede terminar amargándonos un divertido día de playa. Por eso, es fundamental conocer las causas y los tratamientos para este problema.

¿Cómo se manifiesta la otitis del bañista?

El síntoma principal de la otitis del bañista es un dolor que se acompaña de una especie de taponamiento, incluso pérdida de audición, como indican desde la AEPED. Asimismo, cualquier agente externo, como puede ser el viento, puede incrementar el malestar, ya que los oídos se encuentran muy sensibilizados a estas circunstancias.

En algunas situaciones, la otitis del bañista puede provocar la salida de una secreción clara. También, esto se puede acompañar por una inflamación de los ganglios que hay alrededor de las orejas. Debido a esto, conviene acudir al médico cuanto antes, pues puede haber una infección.

Causas probables de la otitis del bañista

Entre las causas de la otitis del bañista está la de sumergirse en el agua. Cuando lo hacemos, esta entra en el conducto auditivo externo provocando que el oído se encuentre húmedo durante demasiado tiempo. Esto crea el espacio perfecto para el desarrollo de bacterias y es por esto por lo que en algunos casos puede terminar generando una infección.

Asimismo, exponer los oídos al aire acondicionado o a un cambio de presión, como explican desde un estudio realizado por GAES, también puede provocar la aparición de la otitis del bañista. Esa humedad en los oídos, acompañada por estos elementos, puede hacer que los síntomas aparezcan en muy poco tiempo tanto en niños como en adultos.

También, puede ser un factor desencadenante el cambio de temperatura. En Galicia, por ejemplo, el agua del mar está muy fría y dada la sensibilidad propia de los oídos puede que este tipo de otitis aparezca con facilidad cuando una persona se sumerge en el agua.

¿Cómo se trata la otitis del bañista?

El tratamiento de la otitis del bañista suele ser con antibióticos, en aquellos casos en los que exista infección, o con analgésicos (paracetamol o ibuprofeno). Aunque no sea la primera vez que se sufre una otitis de estas características, resulta crucial ponerse en manos de un profesional para descartar una infección que se vuelva más grave.

Asimismo, desde la AEPED explican que hay algunas soluciones preventivas para que la otitis del bañista no nos amargue las vacaciones. Por ejemplo, mantener los oídos secos tras haberse metido en el agua o utilizar tapones antes de disfrutar del mar o la piscina.

Con todo, conviene tener precaución con las aguas que estén contaminadas, ya que al entrar en el oído el riesgo de sufrir una infección es mucho mayor. Por tanto, es mejor tener en consideración las medidas preventivas mencionadas para evitar que la otitis del bañista nos amargue el verano, pues sus diagnósticos aumentan en esta época.

Bibliografía:

  • Fernández, M. P. (2003). La otitis del bañista, prevención y tratamiento. Farmacia profesional, 17(5), 51-53.
Artículos Relacionados