Nueve consejos que te ayudarán a recuperarte si te han hecho ghosting

Nueve consejos que te ayudarán a recuperarte si te han hecho ghosting

Desde que el mundo es mundo siempre han existido personas sin empatía que han decidido poner fin a sus relaciones de pareja sin dar explicaciones, sencillamente, desapareciendo del mapa como por arte de magia.

Con el incremento del uso de la tecnología y las redes sociales, el término ha adoptado nomenclatura en inglés: ghosting, que se traduce como ‘hacerse el fantasma’ pero que viene a ser lo mismo. Gente que deja de tener contacto con la persona con la que había establecido una relación amorosa, que no vuelve a llamar ni a enviar mensajes de texto e, incluso, que puede bloquearla para siempre.

Ante una situación de ghosting, quien ha sido abandonado sin motivo aparente y de un día para otro puede ver afectada su salud mental y emocional por la brusquedad con la que ha ocurrido todo. Por un lado, porque no entiende los motivos por los que ha sucedido o qué ha podido hacer mal; y por otro, porque suelen aparecer sentimientos de culpabilidad al no haberle dado ninguna razón o explicación.

Su autoestima se ve seriamente afectada, aparecen numerosas preguntas a las que no logra dar respuesta, emociones contradictorias (generalmente porque creían vivir una relación satisfactoria que para el otro se ha tornado insoportable), se siente ignorado y dolido e, incluso, puede llegar a creer que es una persona que no merecen la atención de otras.

Sin embargo, para los expertos queda probado que quien realmente tiene un serio problema no es quién sufre ghosting sino quien lo lleva a cabo sin ningún tipo de pudor ni remordimiento. Un perfil de persona con miedo al enfrentamiento y el conflicto, incapaz de hablar abiertamente de lo que siente, que no quiere asumir la incomodidad de decir cara a cara las cosas, falta de toda empatía, con miedo a lo desconocido y que quizás se protege por anticipado porque no soporta creer que va a ser lastimado.

Sea como sea, cuando el ghosting llama a tu puerta, ¿es posible superarlo? ¿Qué pasos se pueden dar para seguir adelante tras vivir una situación tan poco agradable como ésta? Estas son algunas recomendaciones:

Reconocer lo que ha pasado

El primer paso, según los especialistas, consiste en admitir lo que ha sucedido. Ponerle nombre no quiere decir que vayamos a superarlo antes pero sí que lo aceptamos. Asumir que esa persona ha perdido el interés y se ha desentendido de la relación de una manera cobarde nos pone en el camino para avanzar.

Dejar de tener esperanzas

Se trata de soltar lastre y saber decir adiós con dignidad a una relación y, sobre todo, a una persona que no nos merece. Albergar esperanzas de que el idilio puede recuperarse no hará más que prolongar innecesariamente el duelo por más tiempo. Los expertos explican, además, que esta es la manera más sana de que la rabia, la frustración y la desconfianza que se sienten no se extrapole a próximas relaciones.

No sentir vergüenza ni culpabilizarse

Ni por lo que nos está pasando ni por lo que se siente, es completamente normal vivir una situación como esta con dolor, rabia e incredulidad. Hay que ser compasivo con uno mismo, no juzgarse y mucho menos culpabilizarse. No se trata de buscar explicaciones en lo que se ha hecho o dicho durante la relación o en cómo somos, sino entender que es a la otra persona a la que le falta un ‘hervor’, la que tiene serios problemas para tener una relación adulta y la que es incapaz de dar a su pareja lo que exige una relación sana.

Exteriorizar lo que nos pasa

Los psicólogos recomiendan hablar con amigos y personas de confianza para sacar el dolor fuera y expresar los sentimientos contradictorios que nos embargan. Hablar con los demás es una de las mejores terapias para superar las situaciones complicadas.

No justificarle jamás

No importa los problemas que pueda tener esa persona, los conflictos personales que haya sufrido o lo estresado o desbordado que se pueda sentir en su vida. Sus necesidades son idénticas a las tuyas y esto basta para que te ponga su mismo nivel en la relación o, en el caso de querer ponerle punto y final, que te dé las explicaciones oportunas.

Optar por el contacto cero

Si esa persona ha decidido dar la callada por respuesta, no cometas en error de intentar contactar de nuevo para pedir una explicación o intentar retomar la relación. Lo más probable es que no sirva de nada. Si silencio demuestra que no quiere mantener contacto alguno ni estar en tu vida.

Apostar por el autocuidado

Recordar que uno mismo es lo más importante. Apuesta por hábitos buenos en alimentación, deporte, sueño… Además, las prácticas de mente y cuerpo, como el yoga, la atención plena y la meditación, pueden reducir la producción corporal de hormonas del estrés, reducir la tensión física y emocional e incluso alterar algunas de las vías neuronales que causan dolor emocional.

No asumir que te volverá a pasar

El miedo es una emoción natural humana que nos protege de los posibles peligros, pero por fortuna no todas las personas son iguales y hay muchas que saben llevar una relación de forma madura. Que una mala experiencia no sirva para limitar tu vida sentimental o que dejes de conocer a otras personas.

Pedir ayuda

Si la situación nos afecta o superar más de lo esperable, siempre será una buena idea recurrir a la ayuda de un profesional de la salud mental.

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