Mitos y verdades sobre el desayuno

Mitos y verdades sobre el desayuno

¿El desayuno es la comida más importante del día? ¿Saltárselo puede contribuir a la obesidad? Hay muchos mitos y verdades sobre esta primera comida del día que algunos consideran indispensable, pero otras personas no tanto. Quizás, porque no tienen hambre durante las primeras horas de la mañana, por lo que desayunar se les termina haciendo muy cuesta arriba.

Mito: "el desayuno es la comida más importante del día"

Creer que el desayuno es la comida más importante del día puede hacer que consumamos muchos más alimentos de los que necesitamos para empezar la jornada. Lo ideal, según explica la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) es repartir la comida equilibradamente en 3 o 5. Además, insiste en que el desayuno puede no formar parte de los hábitos.

Hay muchas personas que se levantan sin ningún tipo de hambre y que solo desayunan un café o un zumo porque no les apetece nada más. En el caso de forzarse, pueden sentirse mal, mareados o con náuseas, por lo que el esfuerzo no les compensa. Por lo tanto, el desayuno no es la comida más importante del día, pues todas las que hagamos lo son.

Verdad: "los alimentos que se publicitan no siempre son saludables"

Hay alimentos que se publicitan expresamente para el desayuno. Estamos refiriéndonos a cereales y galletas, entre otros. Sin embargo, estos alimentos suelen tener altos niveles de azúcares y un exceso de grasas que para nada benefician a nuestra salud. ¿Qué cambios positivos se pueden hacer?

  • Zumo exprimido en casa en lugar de un zumo comprado, e idealmente comerse la fruta entera sin exprimirla, por ejemplo, 1 naranja.
  • Pan con aceite de oliva y tomate natural que sustituye a las galletas.
  • Leche (puede ser entera, semidesnatada o vegetal) con copos de avena o maíz sin azúcar en lugar de los cereales con reclamos publicitarios.

Mito: "el desayuno debe hacerse tras levantarnos de la cama"

Esta es una creencia arraigada, pero que hace que muchas personas no puedan desayunar porque han cenado mucho y puede que no se levanten con hambre. No hay una hora específica para esta comida y si pasan 2 horas desde que se despiertan ya pueden hacerlo ¡a esto también se le considera desayuno!

Es muy importante tener en cuenta que no todas las personas funcionamos igual. Algunas necesitan activarse por la mañana haciendo algo de ejercicio antes de comer algo, otras sí se levantan con mucha hambre… Cada una debe establecer la hora del desayuno que mejor le funciona y eso si es capaz de desayunar o prefiere mejor hacer un brunch de media mañana.

Verdad: "siempre debemos desayunar tranquilos y sentados"

Si desayunamos rápidamente porque llegamos tarde al trabajo no sabremos ni qué es lo que nos llevamos a la boca ni es probable que nos siente bien. El estrés y las prisas provocan que apenas tengamos tiempo para sentarnos a comer y es por esto por lo que podemos levantarnos un poco antes para desayunar con tranquilidad. Este esfuerzo merecerá la pena.

Como mencionamos al principio, no desayunar se relaciona a veces con la obesidad y es que desayunar rápido puede hacer que a lo largo de la mañana picoteemos productos poco saludables. Chocolates, productos de bollería industrial, azúcares… Por lo tanto, cuidar lo que comemos y levantarnos antes nos ayudará a llevar un estilo de vida mucho más sano y tranquilo.

El desayuno no es obligatorio, aunque es difícil aguantar sin consumir nada hasta la hora de la comida. Algunas personas han visto en los brunch la solución para este problema y otras han decidido cenar menos para poder tener hambre al levantarse de la cama. Con todo, lo importante es cuidar la alimentación y sentarnos para disfrutar lo máximo posible de la comida.

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