Límites y autonomía: ¿Cuál es su relación en la crianza?

Límites y autonomía: ¿Cuál es su relación en la crianza?

Cual Es La Relacion Entre Limites Y Autonomia En La Crianza De Los Hijos
Encontrar el equilibrio en los ingredientes que intervienen en la educación y la crianza de los hijos, no siempre es un reto sencillo. Los límites y la autonomía, conceptos perfectamente complementarios en la práctica, constituyen dos pilares básicos en la formación del peque. ¿Cuál es el vínculo entre ambos factores y por qué están tan íntimamente relacionados en la práctica?

El desarrollo de la autonomía es gradual y paulatino

Mientras que la sobreprotección del entorno interfiere negativamente en el desarrollo de las capacidades personales, los límites crean un contexto de seguridad para que el niño ponga en práctica habilidades y destrezas.

Los límites son herramientas de ayuda, puesto que tienen una función de guía, apoyo y orientación. En cierto modo, son señales que clarifican el mapa de la rutina cotidiana. Además, son normas que tienen una función positiva puesto que se alinean con el bienestar, la evolución personal y la felicidad infantil.

Es decir, los límites son clave para orientar el desarrollo de la autonomía infantil hacia la alegría, el cuidado personal, la seguridad y el bien común. El campo de posibilidades que ofrece la realidad es extenso a nivel teórico. Sin embargo, el número de alternativas se reduce en la práctica cuando se analizan las propuestas viables y se descartan otras ideas poco probables. Pues bien, el criterio de la edad también es clave para limitar el campo de opciones a aquellas que se alinean con la etapa en la que se encuentra el niño y con sus capacidades.

Limites Y Autonomia En La Educacion De Los Hijos

Qué enseñan los límites

Los límites están directamente vinculados con el desarrollo de la autonomía. De este modo, establecen las bases esenciales para tomar decisiones sobre cuestiones de la rutina cotidiana. Los límites educan en valores que fortalecen la convivencia familiar, escolar y social. Por otra parte, recuerdan que incluso las acciones más sencillas producen consecuencias. Por ello, aquellos hechos que se distancian de las normas, generan efectos no deseados desde el punto de vista de los padres.

Por otra parte, los límites asertivos refuerzan la figura de la autoridad paternal desde el amor, el respeto, el cuidado, la empatía y la comprensión. Las normas no son fruto del azar, sino de la reflexión consciente. Es decir, tienen una razón de ser, una finalidad y un sentido positivo. Las normas y los límites pueden ampliarse, completarse y actualizarse en diferentes etapas del crecimiento del hijo. Pero la esencia de los principios adoptados permanece.

Conviene puntualizar que los límites son positivos desde una doble perspectiva. En primer lugar, protegen y cuidan del niño. Pero también son recursos universales que se integran en el proyecto de educación que las familias planifican a largo plazo. Las normas clarifican la toma de decisiones y son esenciales para perseverar frente a los obstáculos y las dificultades que surgen en la crianza.

En definitiva, son recursos esenciales para transmitir un mensaje coherente al hijo. La libertad personal se hace visible a través de la formación de la autonomía y la toma de decisiones. Pero incluso el don de la libertad se enmarca en una existencia en la que existen límites que tienen una función significativa porque educan en el valor de la responsabilidad.

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