La nueva reacción adversa del metamizol, medicamento para tratar la fiebre y el dolor agudo

La nueva reacción adversa del metamizol, medicamento para tratar la fiebre y el dolor agudo

Existe una serie de medicamentos, de diverso tipo, que al ser de uso libre y por sus aplicaciones para dolencias muy comunes, es especialmente frecuente encontrar en los botiquines de cada hogar. Y aunque normalmente se trata de fármacos muy seguros, es importante ser cautos con el modo en el que los utilizamos porque la baja sensación de riesgo que nos provocan puede llevar a que olvidemos que también pueden tener efectos secundarios.

Así, por ejemplo, la Asociación Española de Medicamentos y Productos sanitarios (AEMPS) acaba de añadir un efecto secundario a los reconocidos en el prospecto del metamizol, un conocido analgésico, antipirético y espasmolítico (comercializado, entre otros, con el nombre de Nolotil).

Reacción medicamentosa

Concretamente, el efecto secundario en cuestión es una reacción medicamentosa con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS). Se trata de una reacción severa y rara, consistente en una erupción cutánea generalizada que se presenta con fiebre y aumento de los niveles séricos de eosinófilos y los linfocitos (eosinofilia y linfocitosis).

Incluso, cuando se produce este fenómeno el paciente puede experimentar problemas neurológicos que afectan tanto al cerebro como a los nervios, problemas gastrointestinales, hematológicos, hepáticos, renales, pulmonares, cardíacos y hormonales.

Otros síntomas que pueden aparecer son dificultad para tragar (disfagia), ausencia de células inmunes para combatir infecciones (agranulocitosis) y ascitis quilosa. En casos particularmente raros, la reacción puede reactivar herpesvirus humanos (HHV), especialmente HHV-6.

Aparición del cuadro

Normalmente, esta reacción no aparece inmediatamente, sino que puede darse entre dos y seis semanas después de tomar continuadamente el medicamento en cuestión. Los síntomas, posteriormente, pueden alargarse durante varias semanas después de la interrupción del tratamiento, que es la principal actuación para tratar el problema. Junto a ello, se pueden administrar otros medicamentos tales como antihistamínicos o emolientes en la forma más leve, corticoides en manifestaciones moderadas o plasmaféresis en las graves. El diagnóstico y tratamiento tempranos son vitales, ya que mejoran mucho el pronóstico del paciente.

Si no se trata, la reacción medicamentosa con eosinofilia y síntomas sistémicos puede llegar a ser fatal, principalmente por hepatitis fulminante con destrucción del hígado (necrosis hepática).

Otros medicamentos que pueden provocar este problema incluyen la fenitoína, el fenobarbital, la carbamazepina, el alopurinol, las sulfonamidas, la ciclosporina, la azatioprina, las sales de oro y algunos agentes antivirales.

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