Injerto de cejas: cómo se realiza y cuáles son sus ventajas frente al ‘microblading’

Injerto de cejas: cómo se realiza y cuáles son sus ventajas frente al ‘microblading’

Las cejas son uno de los elementos más esenciales del rostro. No solo por cuestiones de estética, al enmarcar la mirada y aportar expresividad a nuestros ojos, sino también porque se ocupan de frenar el sudor y sirven de protección ante la luz y otros agentes externos. Sin embargo, con el paso de los años suelen perder densidad y forma debido al propio proceso natural de envejecimiento por lo que en los últimos años técnicas como el microblading o el injerto de cejas se han convertido en una opción excelente para paliar sus efectos.

Pero, ¿cuáles son las principales causas que pueden originar esta pérdida de cabello en las cejas? La doctora Raquel Amaro, de la clínica Hospital Capilar explica que entre los factores predominantes se encuentra “el padecer alopecia androgenética, sufrir estrés o ansiedad, problemas hormonales que surgen en determinados periodos como la menopausia o desarreglos en la tiroides, principalmente el hipotiroidismo, así como diferentes reacciones del sistema inmune, tratamientos agresivos como la quimioterapia o la radioterapia, o bien una depilación excesiva mantenida en el tiempo. En muchos de estos casos, es posible que el pelo vuelva a crecer con normalidad una vez que se elimine el factor desencadenante de la alopecia”.

Existen importantes diferencias entre el injerto de cejas y el microblading. El injerto es una intervención prácticamente indolora en la que se trasplanta el pelo del propio paciente a la zona con carencia de vello, para que nazca de forma natural tras la intervención. Además, representa en la actualidad la única opción que permite incrementar de manera definitiva la densidad capilar. Por su parte, el microblading es una técnica semipermanente que deposita el pigmento imitando la forma y el color de las cejas originales, en una capa de la piel distinta a la del tatuaje convencional.

Por lo tanto, una de las ventajas principales del injerto de cejas frente al microblading es la perdurabilidad del tratamiento, ya que el microblading durará entre 8 y 12 meses, tras los cuales el color irá disminuyendo progresivamente hasta desaparecer. Sin embargo, con el injerto, no será necesario renovar el tratamiento al tratarse de una solución permanente y permite el diseño realizado mediante la depilación.

“A través del microblading podremos lograr resultados naturales y realistas, aunque en este caso se dibujará únicamente el pelo en la piel, y aunque proporcionará el efecto óptico de tener cejas nuevamente, en realidad seguiremos sin tenerlas. En el caso del trasplante de cejas, es cierto que no veremos los resultados inmediatamente, pero solo habrá que llevar a cabo una sesión de cirugía para obtener el resultado definitivo y, además, el mantenimiento posterior será mínimo; lo que hace que optar por esta técnica compense económicamente en mayor medida que el microblading o micropigmentación, que son temporales”, apunta a este respecto la doctora Amaro.

¿Cómo se realiza el injerto?

El implante de cejas es una cirugía menor que se realiza a nivel ambulatorio con anestesia local y con una duración aproximada de 3-4 horas. La intervención consiste en la extracción de unidades foliculares de la zona donante, presente en la nuca, para separarlas posteriormente por pelos individuales e implantarlas en la zona receptora, que en este caso son las cejas, mediante la técnica FUE.

Tras realizar el injerto de cejas, es preciso tomarse los primeros días de reposo, ya que habrá inflamación y costras en la zona. A los 10 días, los pacientes acuden a consulta para su primera revisión, en la cual se llevará a cabo un lavado con el fin de eliminar las últimas costras que pudieran quedar, así como un tratamiento con Plasma Rico en Plaquetas (PRP).

“Se deberán seguir una serie de normas durante los primeros días desde la cirugía, tales como no realizar ejercicio físico durante el primer mes, dormir incorporado, evitar la exposición directa al sol, no tocar ni rozar la zona injertada y mantener una higiene adecuada con lavados diarios. Finalmente, los resultados finales del injerto de cejas se apreciarán en un plazo de 6 meses, periodo en el que el paciente notará una mayor densidad”, subraya la especialista de Hospital Capilar.

¿Cómo cuidar las cejas?

En cualquier caso, conseguir unas cejas densas y pobladas también es cuestión de cuidados. Los expertos recomiendan, entre otros: evitar una depilación excesiva, mantener unos buenos hábitos de higiene o llevar una dieta equilibrada, con alimentos ricos en vitamina B y D. Además, podemos encontrar en farmacias y tiendas especializadas productos como los análogos de prostaglandinas, muy conocidos actualmente por su uso en los sérums de pestañas, así como un vasodilatador tópico conocido como Minoxidil. “Lo importante en este caso, como en todos los tratamientos cosméticos, es que seamos constantes para lograr los mejores resultados”, concluye la doctora Amaro.

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