El consumo de leche podría aumentar el riesgo de deterioro cognitivo en adultos mayores con riesgo cardiovascular

El consumo de leche podría aumentar el riesgo de deterioro cognitivo en adultos mayores con riesgo cardiovascular

En las últimas décadas se ha venido observando un incremento en la prevalencia a nivel mundial del deterioro cognitivo, incluyendo aquel causado por patologías neurodegenerativas como la demencia. Al mismo tiempo, cierto volumen de investigación ha constatado que los factores de riesgo cardiovascular (obesidad, diabetes de tipo 2, dislipidemia) se asocian con un mayor riesgo de disfunción cognitiva.

Efecto negativo para los hombres

Con el fin de indagar en la relación entre ambos fenómenos, un equipo del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición y un grupo de investigadores del Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili de la Universitat Rovira i Virgili han publicado un estudio en el medio especializado Molecular Nutrition and Food Research en el que analizan los efectos del uso de lácteos en el riesgo de sufrir deterioro cognitivo.

El trabajo, llevado a cabo sobre una cohorte de 4.668 personas de entre 55 y 75 años de edad, no muestra asociaciones significativas entre la ingesta de la mayoría de los alimentos lácteos (como queso, yogur o la mayoría de los tipos de leche individualmente) y el deterioro cognitivo, pero sí vincula el alto consumo de leche en total con esta afección en personas adultas en riesgo de enfermedad cardiovascular.

La correlación, apuntan, es especialmente notable con el alto consumo de leche entera y se da en los hombres, pero no se observa en las mujeres; aún así, los autores advierten de que es necesario realizar más investigación para poder verificar esta diferencia entre sexos.

Propiedades positivas y negativas

Lo cierto es que estos resultados resultan algo paradójico si tenemos en cuenta que, frente a las grasas saturadas (que son el principal contribuyente de los lácteos al riesgo cardiovascular y, por tanto, el mecanismo propuesto por el que la leche podría contribuir al deterioro cognitivo en este estudio), se sabe que los lácteos contienen una gran cantidad de componentes beneficiosos para diversos aspectos fisiológicos incluyendo el desarrollo neurológico.

Por ejemplo, se sabe que la lactancia materna tiene efectos positivos en el desarrollo neurológico del lactante, y otros elementos tales como el calcio, los péptidos bioactivos, la vitamina B12 o la α-lactoalbúmina que cumplen papeles importantes en diversos parámetros del rendimiento cognitivo como las capacidades de aprendizaje y memoria o el mantenimiento del estado de ánimo.

Esta dualidad justifica el mantenimiento de los lácteos dentro de las recomendaciones nutricionales para la mayoría de las personas, siempre que se consuman en las cantidades apropiadas (entre una y dos raciones diarias) y evitando aquellos con un mayor contenido de grasas saturadas.

Referencias

Jiaqi Ni, Stephanie K. Nishi, Nancy babio, Miguel A. Martínez-González, Dolores Corella, Olga Castañer, J. Alfredo Martínez, Ángel M. Alonso-Gómez, Enrique Gómez-Gracia, Jesús Vioque et al. Dairy Product Consumption and Changes in Cognitive Performance: Two-Year Analysis of the PREDIMED-Plus Cohort. DOI: https://doi.org/10.1002/mnfr.202101058

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