¿Cuándo se puede intentar un parto vaginal si el bebé viene de nalgas?

¿Cuándo se puede intentar un parto vaginal si el bebé viene de nalgas?

Semanas antes de que un embarazo llegue a término, el bebé suele ponerse en posición encefálica, es decir, con la cabeza hacia abajo. Esta es la mejor postura para que el parto sea fácil, sencillo y no haya ningún tipo de preocupación. Sin embargo, por diversas razones, a veces el bebé puede darse la vuelta y situarse de nalgas en cualquier momento. Esta postura no es la mejor.

La Clínica Universidad de Navarra (CUN) explica que "aproximadamente en un 4% de los partos simples el niño no adopta esta posición sino la contraria, es decir, de nalgas". Normalmente, la solución que siempre se le ofrece a la madre es la cesárea. Se evitan ciertos riesgos, que el bebé no logre salir por el canal del parto, y se reduce el sufrimiento por intentarlo de esta manera.

¿Qué tipos de posturas de nalgas puede adoptar el bebé?

A pesar de que la cesárea es la opción más socorrida, en realidad, se puede intentar un parto vaginal si el bebé viene de nalgas en algunas situaciones. Para ello, es interesante hacer un breve recorrido sobre los distintos tipos de posturas de nalgas que puede adoptar un bebé. Está la de nalgas francas, la de nalgas completas o la posición podálica, según indica la CUN.

  • Nalgas francas: el bebé tiene las nalgas cerca de las pelvis, presenta las piernas dobladas y los pies se encuentran cerca de la cabeza.
  • Nalgas completas: el bebé tiene las nalgas cerca de la pelvis, pero en este caso las piernas están cruzadas.
  • Posición podálica: las nalgas del bebé están abajo, pero uno de los pies (o ambos) también. De hecho, saldrían primero.

¿Cuál es la postura que permite intentar un parto vaginal?

De entre las 3 posturas mencionadas, solamente la de nalgas francas es la idónea para intentar un parto vaginal. Esto es lo que afirman desde la American Pregnancy Association y es que esta postura es la única factible para hacer esto. Sin embargo, se deben cumplir otra serie de requisitos para que un médico crea conveniente probar el parto vaginal antes que la cesárea.

Indiscutiblemente, desde la asociación recomiendan que además de las nalgas francas el bebé no puede mostrar signos de sufrimiento. Si su ritmo cardíaco se acelera, por ejemplo, esto podría ser un indicativo de que no lo está pasando bien durante el parto y habría que practicar una cesárea de urgencia. Asimismo, su tamaño no debe ser grande ni la pelvis de la madre muy estrecha.

Otros requisitos para que un parto con el bebé en posición de nalgas francas sea viable es que se pueda verificar que el bebé está descendiendo por la pelvis sin problemas. Es muy importante monitorear al bebé en todo momento si se elige intentar el parto vaginal en estas circunstancias para detectar si está sufriendo. En estos casos habría que practicar una cesárea.

¿Cuáles son los riesgos de un parto vaginal en estas situaciones?

La CUN indica como posibles riesgos de este tipo de partos "el prolapso de cordón, la asfixia fetal o dificultad en la extracción de la cabeza un vez que ha salido el cuerpo del feto". No obstante, si los médicos consideran viable la posibilidad de un parto vaginal, en el caso de que se cumplan las condiciones expuestas anteriormente, no tendría por qué haber problemas.

Siempre asusta escuchar que el bebé se ha dado la vuelta y que ahora se encuentra de nalgas. A pesar de que la cesárea es la opción más recomendada, sobre todo si el bebé es prematuro, puede haber la alternativa de intentar el parto vaginal siempre y cuando la posición se la de nalgas francas. En todos los demás casos no hay opción más que la cesárea por el bien del bebé y la madre.

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