Cómo hablar de tus defectos en una entrevista de trabajo

Cómo hablar de tus defectos en una entrevista de trabajo

Es casi inevitable que el reclutador te pregunte por tus virtudes y defectos en una entrevista de trabajo. Ahora bien, no existen trucos solapados para salir airoso de la entrevista, es mejor evitarlos.

La clave está en la honestidad por ser el camino más sencillo y directo, pues no tiene nada de razonable dar respuestas maquilladas.

El reclutador busca poner a prueba tu capacidad de reacción

La honestidad es imprescindible para dar cuenta de tus defectos en una entrevista de trabajo. Si el reclutador pregunta por ellos, sé prudente y mantén la calma; él solo quiere analizar tus reacciones y, especialmente, la representación que tienes de ti mismo.

Trata de demostrarle que, aun con tus defectos, tienes las mejores condiciones y características profesionales que el resto de candidatos.

Además, ten presente los siguientes puntos sobre lo que un reclutador busca en un aspirante.

Entrevista de trabajo

1. Las preguntas del reclutador

En el desarrollo de las entrevistas de trabajo es habitual que el reclutador pregunte por los defectos del candidato: “dime tres defectos característicos de tu personalidad”, “¿cuál es tu mayor defecto?”, “¿qué debilidades consideras que tienes como trabajador?”, entre otras preguntas que siempre apuntan a lo mismo. Él quiere poner a prueba tu capacidad de reacción, cómo de honesto eres y si tienes la capacidad de ser sincero contigo mismo.

Según Jaume Masip Pallejá y María del Carmen Herrero Alonso, doctores en psicología, existe evidencias que apuntan a que decir mentiras requiere un mayor esfuerzo mental que ser sincero.

La verdad en la memoria facilita la tarea del entrevistado, ya que estará activada y “será más fácil transmitirla”; situación que dificulta la postura del mentiroso, pues mientras más presente y activa esté la verdad en la memoria, mayor esfuerzo se necesitará para inhibirla.

2. No des respuestas del tipo “soy demasiado perfeccionista”

Evita dar respuestas comunes e incómodas, como “soy muy estructurado”, “soy adicto al trabajo”, “trabajo demasiado”, “soy demasiado perfeccionista”, etc.

Si te preguntan por tus defectos, responde con sinceridad. Intenta no darles la vuelta y presentarlos como si fueren virtudes, ya que el reclutador puede pensar que no eres sincero y que, por lo tanto, estás ocultando tus debilidades.

3. Los defectos como aspectos a mejorar

Nadie es perfecto; todos tenemos defectos, planos en los que existe un buen margen de mejora. Intenta contestar a las preguntas que te hace el entrevistador y no a lo que tú quieres.

Una vez expongas tus defectos, puedes completar tu respuesta con lo que estás haciendo para mejorar. No es tarea fácil, ya que los defectos, al ser en muchos casos un patrón de comportamiento, necesitan tiempo.

4. Piensa antes de hablar

Responder con prudencia es una muestra de pensar antes de hablar. No te precipites cuando hables de tus debilidades en una entrevista de trabajo; verbaliza tus observaciones, compartiendo tus consideraciones.

Evita muletillas como “pues”, “si me hago entender”, “es decir”, etc. Es importante mencionar lo que has aprendido de tus defectos y que resaltes sin exagerar el proceso que llevaste a cabo para transformarlos en fortalezas.

Cómo responder cuando te pregunten por tus defectos

Cuando expongas tus debilidades, explica brevemente en qué momentos se presentan más y qué estás haciendo para mejorarlos, por ejemplo:

  • Soy tímido; sin embargo, soy consciente de ello y me esfuerzo por hacer un relato positivo de las situaciones sociales y por tomar la iniciativa en el diálogo cuando creo que es necesario.
  • En muchas ocasiones, siento afán por obtener un resultado inmediato. Como vi que esto no me favorecía en absoluto, decidí ser paciente con lo que no puedo controlar o gestionar inmediatamente, postura que me ha ayudado mucho a regularme y a no acelerarme.
  • Uno de mis puntos débiles es que no tengo experiencia, pero aprendo rápido y me adapto bien a los cambios. Tendré que pasar un pequeño periodo de adaptación, pero no creo que tarde en cumplir con las responsabilidades asociadas a mi puesto y hacerlo de manera autónoma.
  • Me gusta trabajar solo; siento que tengo más control. La experiencia me ha enseñado que el otro es sumamente importante para conseguir los objetivos, al igual que yo puedo ser esencial para lo que el otro me necesita, ya que los principios de solidaridad y cooperación son absolutamente necesarios.

Chica hablando de sus defectos en una entrevista de trabajo

Otros aspectos a tener en cuenta

La esencia de la entrevista, más allá de cómo respondas a las preguntas del reclutador sobre tus defectos, también está en tu lenguaje corporal, ya que en este se trasmite mucha información de lo que somos. Así, será imprescindible que tus gestos sean naturales y fluidos. Acompaña tu lenguaje no verbal con buena actitud y disposición.

La educación en una entrevista de trabajo demuestra qué tan factible eres para el clima laboral de cualquier empresa; además, un vocabulario bien empleado evitará la confusión el doble sentido en los conceptos a tratar en la entrevista.

Para concluir, emplea el sentido del humor, pero no lo fuerces. Por ejemplo, puedes contar una anécdota de cómo tus defectos te hicieron pasar por momentos que te parecieron vergonzosos, por lo que aprendiste a no actuar de esa manera en circunstancias similares.

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