Así debo caminar para no dañar mi espalda

Así debo caminar para no dañar mi espalda

Caminar puede ser uno de los mejores ejercicios para nuestra espalda ya que requiere relativamente poco esfuerzo frente a otros deportes, permite disfrutar de una conversación o de nuestro entorno, es menos lesivo que otros deportes al ser de bajo impacto y lo podemos incorporar más fácilmente a nuestra actividad cotidiana.

Bien erguidos, hinchando el pecho y metiendo abdomen

Debemos caminar bien erguidos, hinchando el pecho y metiendo el abdomen, para poder deambular con un perfil sagital correcto, es decir, con nuestra espalda bien equilibrada con sus curvaturas normales. Además, la mirada conviene que vaya dirigida al frente para conservar una adecuada lordosis cervical fisiológica, natural. Por último, es importante una pisada correcta y una coordinación fluida de todo nuestro cuerpo.

Llevar calzado correcto para amortiguar cada pisada

Por otro lado, debemos llevar calzado correcto que permita amortiguar el impacto de cada pisada, tanto en nuestros pies como la transmitida hacia toda la columna. También deberemos llevar ropa adecuada y cómoda para caminar, así como protección solar en caso de que sea necesario. Además, al caminar no debemos cargar con peso y si es imprescindible llevar algo, que pese lo menos posible y esté bien repartido.

En caso de caminatas en las que tenemos que trasportar algo, llevar cosas con el menor peso posible en nuestro bolso o mochila y si llevamos bolsas procurar que el peso esté distribuido entre ellas y que no notemos tensión en la columna al transportarlo, sobre todo en el cuello y región dorsal.

Hacer descansos y aliviar cargas

Asimismo, conviene hacer descansos prestando atención a nuestro cuerpo, por lo que si estamos cansados o notamos cargada la musculatura que se encuentra a los lados de toda la columna, deberemos hacer una pausa para descansar esos grupos musculares y aliviar la carga si la llevamos.

Caminar: el ejercicio más natural

Realmente, caminar es el ejercicio más natural y que la mayoría podemos hacer cotidianamente, por ejemplo, yendo a trabajar podemos caminar por lo menos un buen tramo. Otra cuestión para recordar cuando salimos a caminar sea como actividad deportiva o simplemente para desplazarnos, es balancear de forma natural los brazos, ya que nos ayuda a equilibrarnos en cada zancada y repartir mejor las fuerzas.

Evitar ir manejando el móvil por las malas posturas

Para ello, es importante evitar ir manejando dispositivos como el móvil que nos hacen muchas veces adoptar una mala postura, sobre todo cervical, ir distraídos con el riesgo de tropiezos y accidentes y, además, hace que perdamos ese correcto balanceo con nuestras extremidades superiores.

Repasar estos consejos básicos, muchas veces de sentido común, nos pueden ayudar a ser más conscientes de cómo podemos cuidar nuestra espalda caminando bien. ¡Ánimo y a caminar!

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